Contundente reacción ciudadana contra el intento de la Diputación de Badajoz de borrar los nombres de los asesinados en Campanario por el Frente Popular

  • Un vecino de la localidad pacense, familiar de las víctimas masacradas durante la Segunda República, promueve una petición en Internet para impedir que se destruyan las inscripciones fúnebres ubicadas en los muros de la Iglesia parroquial. 

MADRID, 12 DE MAYO DE 2021.- Un ciudadano llamado Javier Morillo-Velarde, vecino del pueblo de Campanario (Badajoz) ha iniciado en HazteOir.org la campaña de recogida de firmas: ¡Salvemos a los mártires de Campanario! denunciando “la arbitrariedad” con la que se pretende aplicar la ley de memoria histórica sobre los muros del templo de la citada localidad.

“La injusticia de este ataque contra las inscripciones de las víctimas ejecutadas en Campanario, entre las que se encuentran dos sacerdotes y un seminarista beatificados y en proceso de canonización, llega hasta el punto de contradecir la propia ley nacional de ‘memoria histórica’ en diversos puntos”, afirma el autor de la campaña. 

La petición ciudadana, dirigida a Miguel Ángel Gallardo Miranda, presidente de la Diputación de Badajoz, ha recogido en tan solo dos días más de 22.500 firmas. La iniciativa se produce como reacción al propósito de  la mencionada institución local de destruir las inscripciones fúnebres de las personas asesinadas por el bando republicano durante la Guerra Civil, en supuesta aplicación de la Ley de Memoria Histórica.

El propio Morillo-Velarde considera que la destrucción de inscripciones funerarias en Campanario contradice la misma Ley de Memoria Histórica en la que dice ampararse. En concreto, explica que el preámbulo de la mencionada norma asegura que  “la Ley tiene como objetivo reparar a las víctimas, y proteger el derecho a la memoria personal”, añadiendo después que “la presente ley quiere contribuir a cerrar heridas todavía abiertas en los españoles”.

“Además” -detalla el promotor de la campaña- “la Ley de Memoria Histórica afirma que tiene por objeto reconocer y ampliar derechos a favor de quienes padecieron persecución o violencia por motivos políticos, ideológicos o religiosos durante la Guerra Civil. Y, por si fuera poco, el artículo 15 del texto legal prevé la protección de aquellos vestigios históricos cuya retirada comprometa artística, escultórica o arquitectónicamente la estructura que los acoge. Precisamente la  Iglesia de Ntra Sra de la Asunción de Campanario, en la que se encuentran las inscripciones fúnebres que se quieren destruir, está inscrita en el Catálogo de edificios protegidos de Badajoz por su valor patrimonial”.
“Si decide ignorar a los vecinos y perpetrar esta arbitrariedad va a dividir a un pueblo que convive en pazy que sufrirá amargamente si se reabren las viejas heridas que víctimas, verdugos, delatores, encubridores, hermanos, hijos y esposas decidieron perdonar. En este pueblo estamos conviviendo descendientes directos de las víctimas de la Guerra Civil de 1936”, escribe  Javier Morillo-Velarde en su petición al presidente de la Diputación.  Y concluye: “Le pido que respete la memoria de las víctimas de Campanario desestimando la destrucción de sus inscripciones fúnebres”.